hola@madressueltas.es

8M: EDUCAR EN IGUALDAD

8M: EDUCAR EN IGUALDAD

educar en igualdad

Hasta el año pasado, el 8 de marzo era el día Internacional de la mujer trabajadora. Pero en el 2017 ese día cobró más fuerza al convocarse para esa fecha el Primer paro internacional de mujeres con el fin de visibilizar la violencia machista en todas sus formas y expresiones: sexual, social, cultural, política y económica.

Vuelve a ser 8 de Marzo, y las mujeres vuelven a estar convocadas para paralizar el mundo. Si nos paramos el mundo se para. No se trata solo de parar en el trabajo, sino también en todas las tareas que normalmente recaen en la mujer: cuidado de los hijos y ancianos, tareas del hogar…

 

Sin embargo, todos hemos sido testigos que las buenas intenciones se están “politizando” o yéndose de madre, viendo sectores radicalizados, mezclando conceptos… Por eso en este post os queremos dar nuestra visión de este día y sobre el movimiento feminista.

 

feminismo

Educar en igualdad

Undomiel

Difícil explicar qué significa este día para mi y mi opinión sobre todo el movimiento a su alrededor… Por supuesto estoy de acuerdo en que es la mujer la que además de trabajar en casa es la responsable del hogar y del cuidado de los dependientes (ya sean los hijos, ancianos…). Además sufrimos discriminación sólo por el hecho de nacer mujeres: sexo débil, exclavas de la imagen, tener que luchar para demostrar que “servimos” igual que un hombre para según que trabajo… y por supuesto (algo de lo que cada vez me asusto más) el hecho de que se nos vea como objetos al servicio del hombre: debemos estar ahí para satisfacer TODAS sus necesidades, sin importar nuestra opinión o deseos.

 

Teniendo esto en cuenta, veo horrorizada como en vez de unirnos se mezclan otras luchas (como incluir a las mujeres trans o no, aspectos religiosos, el aborto…)  que, aunque también influyen, hacen que se pierda el objetivo de este día: las mujeres somos iguales que los hombres. Somos personas. Tenemos los mismos derechos. Fin. Solo por el hecho de tener vagina y pechos no somos peores o mejores que nadie.

Hay que empezar a educar en la igualdad.

 

Educar en igualdad

 

Morrigan

Otro 8 de marzo se acerca y otra vez se convoca huelga de mujeres para visibilizar que, a pesar de creer que hay igualdad, aún no es real. No es real mientras la llamada carga mental siga siendo en exclusiva de las mujeres, mientras los cuidados y lo doméstico sigan siendo las mujeres el porcentaje más elevado, mientras las reducciones de jornada y las excedencias para cuidados continúen siendo las mujeres las mayores solicitantes.

Aún queda mucho por hacer, mucho por lo que luchar (prostitución, gestación subrogada, techo de cristal) pero nunca debemos permitir que sea moneda de cambio político, que la lucha feminista sea utilizada para ganar votantes porque el feminismo no es política, es un movimiento de liberación e igualdad sin credo. Y la única forma de generalizarlo es educar en igualdad a las futuras generaciones.

mujeres e igualdad

G. Teller

Llega el día de la mujer trabajadora…

El-día-de-la-mujer-trabajadora. Por lo que celebramos nuestro día, ya que trabajes o no remuneradamente siempre estamos ahí, al pie del cañón.

Desde el momento que nacemos, las mujeres estamos en el punto de mira. Debemos seguir todo lo que la sociedad nos exige. Debemos estar siempre perfectas. Llevar nuestra casa. Todo lo que tenga que ver con la educación de nuestros hijos. Cuidar a nuestros mayores. Y en el trabajo… En el trabajo se nos exige más, simplemente por tener vagina y se nos paga menos por eso mismo.

educar en igualdad

Así que el 8M es un día para nosotras. Y desde el año pasado, un día en el que reivindicamos nuestros derechos y la igualdad en todos los aspectos con los hombres.

Los hombres no deben ayudar en casa. Deben hacer las mismas tareas. Los hombres deben implicarse 100% en la educación de sus hijos.

Yo lucho por esto día a día. En nuestra casa esto es así, los dos hacemos todo y no llevo toda la carga mental de la familia, porque es cosa de dos, además de que somos conscientes de educar en igualdad. Pero este año, cerca de las elecciones, tenemos un día que se ha politizado por completo. Todos buscan votos y simpatía, pero ninguno busca la igualdad. Ninguno busca arrimar el hombro. Ninguno se pone en el pellejo de las mujeres. Porque es mejor mirar hacia otro lado, sonreír, hacerse la foto y luego dar largas a los temas.

Y por ello, las mujeres seguiremos siendo asesinadas, violadas y ninguneadas. Por ello, las mujeres seguiremos cobrando menos por el mismo trabajo. Por ello, tenemos mucho que hacer, pero debemos seguir luchando y no flaquear.

 

Tomoe

Llega el día de la Mujer. El día en el que queremos nuestros derechos. Ni más ni menos.

Desde que tengo uso de razón y consciencia, he vivido mucha situaciones en las que se me ha discriminado, he pasado miedo, me han tratado profesionalmente de manera peor que a los hombres e incluso he vivido vejaciones, humillaciones e insultos por parte de una ex pareja. Y todo ¿por qué? Simplemente por ser mujer.

 

mujeres feministas

 

Estoy harta de tener que hacerme respetar y valorar, de tener que poner límites que son de educación, de tener que callar bocas para que dejen de decir sandeces sexuales, de tener que luchar contra una sociedad machista, de tener que demostrar mi valía profesional al ser madre, de tener miedo por mi o por mi hija, de tener que ir con cuidado por la cantidad de hijos de puta que hay, de escuchar comentarios machistas, de ver cómo se pasa de este tema y se recurre a ello solo para ganar unas elecciones, de ver a mujeres machistas que nos hacen un flaco favor, de oír criticas por decir que eres feminista… ¡¡HARTA!!

 

Y solo quiero que mi hija, ya que para mí es tarde, y las demás niñas, tengan las mismas oportunidades que un hombre, los mismos derechos y el mismo trato. No somos princesas desvalidas que necesitamos que un príncipe nos rescate. ¡NO!! Podemos y hacemos lo mismo que un hombre, solo que no nos dan la oportunidad y nos crían desde pequeñas haciéndonos pensar lo contrario, que nos realizaremos siendo madres, que nuestro trabajo incluye nuestro hogar y que la familia es nuestra prioridad en vez de nosotras mismas.

 

educar en igualdad

 

¡Ya está bien! Esto tiene que acabar. No quiero más muertes ni violaciones. No quiero maltrato ni humillaciones. No quiero tener que luchar constamente. No quiero más mujeres reprimidas o anuladas. No quiero más techos de cristal. No quiero más machismo y esto solo puede cambiar al educar en igualdad y empezar a no estigmatizar a las mujeres porque sean madres, por su edad, por su físico, etc.

 

Momo

El 8 de marzo visibiliza algo que parece que no se ve el resto del año. Me fastidia mucho oír que no tiene ya mucho sentido, qué no hay ningún día del hombre, que ya vivimos en igualdad… ¿¿¿perdona??? No hablaré de temas más duros como las violaciones, asesinatos de género… Pero en el día a día, esa desigualdad es más que visible y dolorosa.

A todas las personas que conozco con reducción de jornada… son prácticamente todas mujeres. A las reuniones de los coles, de las extraescolares… madres en un porcentaje súper alto.

 

Comentarios que duelen también son los típicos que aún siguen viviendo, “tienes que estar guapa para tu marido“… ¿¿¿perdona??? O “quien tiene una hija, gana un hijo. Pero quien tiene un hijo, lo pierde“. O lo de “pobre, se ha quedado viudo ahora cómo se va a apañar“… y es que la sociedad es machista de una forma mucho más radical de lo que se piensa.

Parece que por ser mujer, hay que ir todo el día perfecta, ser la madre abnegada y amorosa, ser la esposa ideal siempre guapa y dispuesta, ser la hija cuidadora, ser la hermana dispuesta a todo… Me parece estupendo las mujeres a las que las mola estar guapas o ir en tacones porque les gusta, pero ¡igual de estupendo que las que van en playeras! Ni una son más que otras. Al igual que ser hija/madre no tiene porque ser sinónimo de renunciar a tu vida por cuidar a un dependiente.

 

educar en igualdad

 

Y me da mucha rabia el topicazo de “mira que machote con cuántas se ha acostado” versus al “mira qué guarra, con cuántos se ha acostado“. Y es que siento naúseas al ver como muchos de los que hablan de la prisión permanente revisable luego cuando desaparece una chica o violan a una chica, hacen mil y un comentarios sobre la hora que era, que si iba sola, que si mira que ropa… ¿¿Perdona???

 

Por supuesto, hay mucho por hacer. Para empezar educar en la igualdad, IGUALDAD CON MAYÚSCULAS. Igualdad para que nuestros hijos puedan ser lo que quieran, hacer lo que quieran o vestir como quieran… da igual si son chicos o chicas. No quiero ser superior ni lo siento respecto a los hombres, pero igual por supuesto. Así que por favor… eduquemos de una vez!!!

 

Okami

Llegó el momento de la “unpopular opinion”, que se dice por ahí. Sí, yo también creo en el feminismo como igualdad entre hombres y mujeres, sea esta la primera de las afirmaciones de esta declaración. No quiero como mujer estar por encima de los hombres, sino al mismo nivel. No quiero el “quítate tú para ponerme yo”.

Es acercarse el 8 de marzo y empezar a recibir información y también mucha desinformación. Los medios de masas, las redes, se llenan de buenas intenciones y también de mala prensa. Me irrita especialmente que se destaquen aquí y allá las conductas extremas que no son las del día a día: mujeres enseñando tetas, mujeres gritando “machete al machote”, gente insistiendo en cambiar el lenguaje y, lo que es peor, chicas jóvenes repitiendo como loros consignas feministas que han escuchado por ahí sin replantearse realmente si no se están saliendo del tiesto. Siempre con la misma estética de “izquierda apestosa”, es tan obvio que está manipulado que da hasta nauseas.

Esto son cosas que no me representan. Considero que nos dejan en mal lugar a todas y que al mismo tiempo echan atrás a muchas mujeres.

Tampoco me representa el mundo de la política, las supuestas “medidas” que nacen con forma de propaganda y buenismo. No, Papá Estado, las mujeres en realidad no necesitamos cuotas, paridad, ni que se nos tutele porque “estamos en la calle indefensas”, no somos niñas. Al menos aquí en España desde un principio las mujeres podemos elegir la carrera que nos venga en gana, otra cosa es que haya trabajo para todas las carreras en términos generales. Jurídicamente no estamos tan mal como se cuenta, lo que no hay es medios para agilizar la justicia y hacer cumplir la ley. Hacen ver que ser mujer es una “discapacidad”, cuando en realidad somos las máquinas más perfectas del engranaje.

Necesitamos igualdad de oportunidades para compartir el lastre.

Las mujeres hemos llegado a puestos de responsabilidad lastradas por la tareas domésticas. Ya sea renunciando a “tener una vida”, tragando carros y carretas, estando fuera y sufriendo la carga mental que supone organizar el día a día de las unidades familiares. Ese lastre viene dado por una educación de siglos que únicamente podemos revertir educando a las siguientes generaciones, haciendo ver a nuestros hijos e hijas que no somos súper mujeres y que no nos da la gana poder con todo.

Aquí mención especial a las #madreshelicóptero, ojo cuidado, que la educación “en igualdad” para ser seres independientes se da desde pequeños a ambos sexos.

lastre

 

Esa educación en igualdad sería más fácil sin existiera una conciliación real en el mundo laboral, no sólo para mujeres, también para los hombres. No se trata de colaborar o ser “aliados”, se trata de trabajar en equipo, codo con codo. Insisto en este punto en que no se trata de conseguir derechos “para las mujeres”, necesitamos más conciencia de clase. Ojalá todos pudiéramos tener un horario y un sueldo dignos y emplear más tiempo para nuestras cosas: trabajar para vivir y no vivir para trabajar. Pensad seriamente si el “lastre” es el mismo para una mujer de familia adinerada o para una mujer de clase obrera o para una trabajadora del campo. Obviamente no.

romper cadenas soltar lastre

Finalmente hay otra de las reivindicaciones feministas habituales que tampoco me representan trata sobre la libertad. Insisten mucho en la libertad para poder mejorar, subir, para llegar a puestos de poder, romper el techo de cristal, lograr un salario igual para condiciones laborales iguales, hasta ahí bien. Pero también quiero libertad para elegir ser ama de casa, modelo, azafata/mujer florero en competiciones deportivas, ser puta o llevar un pañuelo en la cabeza o no llevarlo si realmente lo ha elegido la mujer puntualmente en el ejercicio de su libertad.

Libertad en todos los sentidos.

Me parece más importante defender que hay oficios que existen y existirán mal que les pese a muchas, y que lo importante ahora mismo no es tanto “erradicar”, sino proteger los derechos de aquellas mujeres que, por lo que sea, trabajan en eso. Que ninguna mujer tenga miedo de denunciar un comportamiento abusivo porque está realizando una actividad “indigna” a ojos de un movimiento feminista que parece que nos quiera tutelar. Que no se sienta desprotegida o aislada entre otras mujeres.

 

 

 

 

Te podría interesar...

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  Acepto la política de privacidad

Información sobre protección de datos

  • Responsable: Madres Sueltas
  • Fin del tratamiento: Controlar el spam, gestión de comentarios
  • Legitimación: Tu consentimiento
  • Comunicación de los datos: No se comunicarán los datos a terceros salvo por obligación legal.
  • Derechos: Acceso, rectificación, portabilidad, olvido.
  • Contacto: hola@madressueltas.es.
  • Información adicional: Más información en nuestra política de privacidad.