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DIY! Tarta Sacher, una tarta de chocolate para deleitar

DIY! Tarta Sacher, una tarta de chocolate para deleitar

Todas tenemos temporadas de bajón en las que nos comeríamos todo el chocolate del universo, pedacito a pedacito. También las madres somos la mano que mueve el mundo (y lo alimenta) en casi todo tipo de fiestas infantiles, ¿cuál es nuestro secreto? Ahora, en el siglo XXI, poder encontrar en Internet las mejores recetas, las más resultonas y sugerentes. Fusionando estas dos ocasiones, ¡hagamos lo mejorcito en tartas de chocolate!

chocolate

Tarta Sacher

Seguramente habéis oído hablar de la tarta Sacher, o la tuvisteis a tiro en una carta de postres, ¿es una tarta de chocolate cualquiera? Quizá sí, quizá no. Lo que os puedo asegurar es que su tierno bizcocho “chocolatástico” y su crujiente cobertura os llenarán de placer. Este pastel nació en Viena, en 1832, en el hotel del cual toma el nombre. Desde entonces es un básico a probar para cualquiera que visite Austria. Ahora podemos hacerla en casa, sólo nos hacen falta:

Ingredientes

Un molde de 22-24 cm de diámetro, que no es un ingrediente, pero nos vendrá bien para meter el pastel en el horno.

140 g. Mantequilla a temperatura ambiente.
110 g. Azúcar en polvo
Aroma de vainilla (“media vaina rallada”, ni que fueran gratis)
6 Yemas de huevo
6 Claras de huevo
130 g. Chocolate para cocinar (el de hacer a la taza, también se puede usar unos 50 g. de cacao puro)
110 g. Azúcar cristal (el normal blanquilla de toda la vida)
140 g. Harina, tamizada.
Aproximadamente 200 g. Mermelada de albaricoque
Mantequilla y harina para el molde

Ingredientes para la cobertura-glaseado de la tarta.

200 g. Azúcar cristal
125 ml. Agua
150 g. Chocolate

 

Tiempo de horneado: 55-60 minutos.
Temperatura del horno: 170 º C

Elaboración de la tarta

En un cuenco grande mezclamos la mantequilla con el azúcar en polvo y la vainilla hasta que quede como una crema. Añadir una a una cada yema de huevo y mezclar hasta obtener una masa espumosa. Derretir el chocolate al baño maría y mezclar. Batir las claras a punto de nieve, incorporar deslizando el azúcar cristal y continuar batiendo, hasta que la “nieve” esté tiesecilla y brillante. Amontonamos las claras con la masa de las yemas, tamizar la harina sobre ello y con una cuchara de cocina mezclar todo cuidadosamente.

chocolate

Claras a punto de nieve con el azúcar: lo que viene siendo merengue

Vestir la base del molde con papel de hornear y untar con mantequilla y harina el anillo del molde. Llenarlo de masa, alisar y meter en el horno precalentado a 170 º C durante 55-60 minutos. Tras los primeros 10-15 minutos abrir la puerta del horno el ancho de un dedo, después cerrar. El bizcocho está correctamente cocido cuando una suave y ligera huella le responde, luego está esponjoso.

Dejar enfriar el bizcocho con su molde sobre una rejilla unos 20 minutos, retirar el papel, voltear el molde y dejar que termine de enfriar en el molde por completo, para alisar las irregularidades de la superficie. Desmoldar y con un cuchillo afilado, cortar horizontalmente por la mitad. Calentar ligeramente la mermelada, cubrir ambos bizcochos con la mermelada y alisarla. Yo aquí recomiendo cubrir con mermelada en dos ocasiones, una segunda cuando se enfría y ha calado la primera capa. Después poner una mitad sobre la otra. Puede suceder que rebose mermelada, si se puede hacer sobre una rejilla quedará fenomenal.

chocolate

Cubrimos el bizcocho con mermelada caliente

El glaseado

Para la cobertura, cocer hasta hervir 5-6 minutos el agua con el azúcar, después dejar enfriar lentamente. Derretir el chocolate al baño maría y mezclar poco a poco con el sirope, hasta que quede una cobertura brillante y espesa-consistente.

Cuando la cobertura esté de una vez “a la temperatura de los labios”, o sea en un único baño de glaseado, verter sobre la tarta y con las menos marcas posibles extender con una paleta sobre y alrededor. Dejar secar una hora, hasta que la cobertura esté solidificada.

Para alcanzar la consistencia correcta del glaseado, deje gotear la cobertura sobre una cuchara de madera. Ésta debería entonces permanecer con una cobertura de unos 4 mm de grosor. Utilice la cobertura espesa, de modo que pueda usted diluir algunas gotas de azúcar en polvo espolvoreado. Tenga cuidado aquí de que la cobertura no esté muy caliente, de este modo permanecerá brillante y seca en cualquier caso.

Cortar en porciones y servir con nata montada.

Recomendaciones de guarnición: Por norma general la tarta Sacher no se decora, solamente en la casa Sacher se le acompaña del “Sello de la tarta” (una chocolatina plana y redondita con el relieve de la inicial del hotel)

La última vez que la hice fue para un cumpleaños infantil y se me ocurrió echar por encima del chocolate unas bolitas de colores. pero no fui suficientemente rápida y las bolitas resbalaban por la brillante superficie de chocolate, patinando alegremente hacia el borde. Sólo unas pocas permanecieron.

 

 

¡¡Espero que os guste!!

 

 

 

Okami

 

 

 

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